March 06, 2012
El dolor de espalda me esta matando. Entre las típicas contracturas que tengo cerca de los hombros, ahora se agrega un dolor en la zona lumbar. Ese si que molesta. Cada vez que me siento, todo parte como una molestia y luego se extiende y transforma en un dolor postural. Pero cuando me paro ¡ay de mi! el dolor se transforma a un puntiagudo pulso que se acrecienta paso a paso. Corro por las calles para llegar a mi departamento y tirarme en la cama, buscando alguna posición que me relaje y aleje el dolor. Finalmente cruzo la puerta, busco entre las cajas la pastilla que me hará dormir, me la tomo con un poco de agua y me entrego a los brazos de mi cama. Duermo. Duermo mucho. No logro despertar. Uno tras otro se siguen los sueños y pesadillas. Finalmente creo que estoy despertando. Me toma un tiempo largo juntar mis sentidos y luego mis fuerzas para abrir un ojo. Es de día, tarde. No se bien que hora, sigo atontado por la pastilla. El dolor no esta. Estoy feliz. Intento moverme, pero no lo logro. Es raro, siento el cuerpo, pero no logro conectarlo. Me desplazo por la casa en mi mente: salgo de la cama, tomo una ducha, me visto. Me miro en el espejo, soy una columna vertebral. Salgo del departamento, corro, sin dolor, soy libre.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment