March 06, 2012
Haz de luz
Despierto molido, la boca seca, pastosa. No se donde estoy, todo es difuso, confuso. La pieza esta casi completamente oscura, un haz de luz se cuela entre la persiana metálica. Pienso un rato, pero no logro recordar nada. La oscuridad me produce una momentánea sensación de calma, pienso en mis padres, en Chile, en mi vida, todo desde esa habitación oscura. No hay más angustias ni recriminaciones, me siento en casa. Y quizás lo estoy, más que mal, aún no se en que pieza estoy. Me vuelvo a concentrar, hago un esfuerzo cerrando los ojos, pero no logro nada. Mi ubicación espacio temporal es desconocida y eso me produce calma. Dejo atrás los miedos y angustias de sentirme lejos de todo y de todos. En mi desconocimiento estoy cerca, en la oscuridad estoy tranquilo. Pero no, no hay oscuridad absoluta. Ese maldito haz de luz me provoca, me obliga a pensar en ayer, en mi posición, en mi vida. Me aterra y explota lo más profundo de mis miedos. Quiero dejar de verlo, cierro los ojos, los aprieto, pero siento el haz colarse en mi retina. Me vuelvo loco, quiero dejar atrás todos los pensamientos, pero la tormenta se alimenta de ese maldito haz. La luz me obliga a abrir los ojos, a pensar, a ser consciente, a no olvidar. Sin pensarlo más, ya que no veo otra solución, me reviento un ojo con mi dedo. Luego el otro. Un grito de dolor. Ahora duermo en paz, donde quiera que sea.
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Esta buenísimo!!
ReplyDeleteNo te detengas.